Hasta hace pocos años el Diseño Inteligente era conocido como un movimiento científico de factura netamente norteamericana principalmente porque sus principales teóricos gestaron sus germinales propuestas en la histórica reunión de Pajaro Dunes, California, EEUU en el año 1993.
Años antes, también en los EEUU, fueron publicados varios libros contestatarios con el paradigma evolutivo dominante. No obstante, no se articuló una propuesta matemática que sustentara porque la naturaleza no puede explicar todos los hechos del proceso evolutivo de modo natural hasta los trabajos realizados por el bioquímico Michael Behe, el matemático William Dembski, el filósofo de la ciencia Stephen Meyer y otros investigadores en la década de los 90.
Sin embargo, el público de habla hispana, como otros públicos de idiomas diferentes del inglés, no pudieron conocer estas propuestas en su propio idioma. Y ello por dos razones fundamentales: primero porque las escasas traducciones de los libros de sus principales teóricos han tardado alrededor de 10 años en aparecer traducidas al español y segundo porque en los años de su nacimiento, Internet no era aún el prodigioso recurso de obtención de información que es hoy.
Por ello gran parte de la investigación desarrollada por los teóricos del Diseño Inteligente no llegaron al público hispano hablante y si algo llegó fue de manera muy fragmentaria y tardía.








